Aunque mejor Rubén a secas, porque lo que empieza como una pequeña broma para diferenciar al hijo del padre, lo mismo termina con el apelativo Junior reemplazando al auténtico nombre. Y no queremos que el protagonista de hoy acabe por odiarnos en un futuro.
Rubén es el hijo de nuestros amigos Carolina y Rubén y, en la fecha del delito, gastaba la feliz y tierna edad de 10 meses. Se trató de mi segundo contacto con la fotográfia de bebés y como ya os comenté en la entrada dedicada a Ainhoa, una vez más el mérito del resultado hay que dárselo al modelo: por saber aguantar una sesión de más de una hora, por sus divertidas y maravillosas expresiones, por su humor y por hacerme disfrutar enormemente del rato que pasamos juntos. [Leer el resto de la entrada]

Mientras me recupero de la intensidad del Workshop de Canonistas y encuentro tiempo para seleccionar y procesar las casi 700 fotos que he sacado, aprovecho para presentaros a la última adquisición: mi nuevo iPhone 3GS de 32 GB.
Me llegó hace unos días vía