Desde que cambié de móvil y me hice con un iPhone, y excluyendo la entrada que dediqué a darle la bienvenida, no he vuelto a mencionarlo salvo en un par de ocasiones a propósito de las aplicaciones para fotografía que para él existen.
Y de esas aplicaciones quiero hoy hablaros. Había pensado empezar por comentaros mis impresiones generales sobre el device y su funcionamiento -como en su día os dije-, pero creo sinceramente que correríamos un gran riesgo: esta entrada podría hacerse eterna. Además, ¿qué mejor manera de hablar de sus virtudes que explicando para qué me sirve más allá de su uso como simple teléfono?
Existen multitud de aplicaciones para el iPhone relacionadas con la fotografía. Unas, con una relación más directa -fotográficamente hablando-, y otras, que tocan el tema mucho más sutilmente (vamos, que te preguntas qué tendrá que ver la susodicha aplicación con fotos más allá del nombre). Pero en cualquier caso, y como os he dicho, de unas y otras la variedad es casi infinita (o infinita es la imaginación del que la creó para relacionarla con el mundo fotográfico). [Leer el resto de la entrada]
Me llegó hace unos días vía